Rugido de URA Playcar en el mítico Ramón Urtubi

(13-34) Aplastante triunfo cruzado frente a Liceo Francés, más por las sensaciones que por el tanteo vista la innegable superioridad en el campo, para escalar en la clasificación y restañar así sus heridas antes del parón en el calendario, disfrutando por fin del propio juego

Que todo un Liceo Francés elija palos teniendo un golpe a favor en línea de 5 metros cruzada desvela todo lo ocurrido en una primera parte espectacular de Unión Rugby Almería Playcar en todo… menos en el marcador. Al descanso se llegó con 6-15 a favor almeriense, siendo la última jugada la referida del golpe con patada transformada, un marcador extremadamente corto visto la enorme superioridad del XV de Nacho Pastor. No solo se jugó todo el tiempo en campo madrileño, sino que la mayor parte de minutos se pisó ‘zona roja’ para solo ser capaces de hacer dos ensayos. Un gigante como el rival de la cuarta jornada, 8 puntos en su casillero con dos victorias de tres, no tuvo nunca opciones de try, ni tampoco estuvo cerca de ello. El único misterio es si tanto esfuerzo para tan poca renta, tanto trabajo para solo 9 puntos de ventaja, podría pasar factura a los unionistas en la segunda parte después de su exhibición especialmente en la melé, aplastante el paquete cruzado frente al de Liceo.

La reanudación se produjo con ‘apagón televisivo’ de diez minutos que impidió seguir el tercer ensayo de URA Playcar, obra del, en esta jornada, zaguero del equipo titular, Damián Jurado. La imagen regresó con melé con introducción almeriense dentro de 10 metros, sancionada con un ensayo de castigo, el cuarto y bonus ofensivo en el caso de victoria, ante la impotencia madrileña en hacerle frente y verse empujada hacia su zona de marca. El 6-27 despertó algo al XV local, buscando percutir por delantera por primera vez en todo el partido a la hora de juego, pero con firmeza defensiva de los cruzados, que además de ir cortos de plantel para el desplazamiento, movieron piezas para conformar el equipo titular, no solo la de Jurado, sino Manolo Ortiz metido en tercera línea y el canterano Calatrava como ala derecha. El sufrimiento infligido en melé pesó en el ánimo de Liceo Francés rival y se ‘firmaron las paces’ consigo mismo.

Sí, le hacía falta una victoria así a Unión Rugby Almería tras tres partidos de la liga que han dicho mucho sobre concentración y actitud. Además, por primera vez en su historia doblega a uno de los tradicionales candidatos al ascenso en el grupo C de División de Honor B. A la quinta temporada, al noveno partido, fue la vencida, y encima del mejor modo posible, mandando de principio a fin y dedicándose a preocuparse en su propio juego. Ese es un aspecto importante, el ‘no pensar en el rival’ y sí en si mismo, dando la sensación de ‘ir a lo suyo’ a hacer su partido y a disfrutar del rugby. En cuanto al adversario, encomiable su actitud, haciendo grande al deporte oval, demostrando el gen rugbier en todo momento y mostrándolo más visiblemente en el tramo final del encuentro, con todo decidido, pero trabajando para su único ensayo y un casi segundo.

Unión Rugby Almería perdonó siete puntos al pie, los primeros tres en un golpe que no entró en la ‘H’ en el minuto 7, sin abrirse el marcador hasta otra patada más a palos en el minuto 25. Parecía un milagro para Liceo Francés sostener el marcador inicial, siempre a merced del guion escrito por Nacho Pastor ahora sí seguido al pie de la letra por sus hombres. Se jugó siempre en el campo rival y las pocas ocasiones en las que los madrileños ‘cruzaron la frontera’ se tiró de concentración y temple, con un robo providencial por el ala izquierda de ataque madrileño en el único desajuste defensivo. Juego dominante, acumular fases y paciencia, ganando metros… pero sobre todo una melé descomunal para rozar la anotación y no lograrla en demasiadas ocasiones desperdiciadas, ello como el lunar a poner en el balance global del choque. Para romper el 0-0 el medio de melé Graciarena probó otra vez en el 25 y subió el 0-3.

Duró poco la ventaja cruzada en un ‘regalo’ en una pérdida, pero por la ‘buena causa’ de querer sacar jugado a mano el balón desde 22 propia. El golpe no lo quiso jugar Liceo e igualó de patada (3-3), seguido de más insistencia en hacer bueno el juego coral cruzado y el premio del primer ensayo del centro Méndez, tras fases acumuladas y mover de costado a costado. Lucas Melián estaba ‘en su salsa’ y progresó 40 metros, con patada a seguir magnífica de Sebas Urgu que él mismo bajó, ambas demostraciones del disfrute del rugby generado. Se aprendió de Liceo en su agresividad en los rucks, todos muy discutidos, pero tenía que ser en una melé cuando llegase el segundo try. Introducción de Liceo y robo almeriense para escapada de Graciarena, que ensayó y completó con la patada los 7 puntos que subían el 3-15. Antes del descanso, un despiste en el saque central auspició un golpe en cinco metros que Liceo no quiso jugar, pese a la desventaja, y que sí alojó entre palos para el 6-15.

A la vuelta del intermedio se comprobó que la dinámica no había sido fruto de la casualidad, y a los pocos minutos Damián Jurado había subido el tercer try para el 6-20. Se continuó jugando en la mitad de campo madrileña y tras dos melés de imposible sostén por parte de los locales se determinó un ensayo de castigo que dio la tranquilidad definitiva de cara al futuro cercano del choque. Sin frenar la marcha, queriendo más y buscando la reafirmación en sus propios fundamentos de juego, Unión Rugby Almería machacó más con las estáticas y en una touche jugada ‘corta’ el empuje de la delantera obró el quinto try, obra de Momia, pero mérito de todos. El 6-34 no reflejaba la diferencia entre los dos equipos, como menos lo hizo al final el 13-34 tras el encomiable esfuerzo final local para hacer grande a este deporte. De hecho, se rozó una última anotación que frenó URA Playcar, marcando el señor Molpeceres el final del encuentro.

Ni una sola tarjeta en todos los minutos de juego es otro de los detalles en los que se desvela. El primer triunfo almeriense sirve para encaramarse a la octava plaza con 6 puntos, 5 de este triunfo más el bonus defensivo de la derrota ante Jaén Rugby. El CV jienense cayó ante Ingenieros Industriales por el liderato, y los roceños se quedan como únicos invictos del Grupo C. Los dos han pasado por el calendario cruzado, que tras el fin de semana de descanso deparará un tramo duro en casa recibiendo a los complicados Marbella y CRC con la visita intercalada a CAR Sevilla y la posterior al XV de Hortaleza antes del otro parón.

FICHA TÉCNICA

Liceo Francés (13): Juan Anaya, Arias, Narváez, Juan Gómez, Puras, Bardón, Abarca, Bucur, Daleas, Bravo, Gabas, De Ramón, Fontecha, Marín y Torán. También jugaron Romera, Moix, Diego Gómez, Pomponio, Jorge Izquierdo, De Lecea, Carreras y Cobos

URA Playcar (34): Nemo, Momia, Grasso, Mono, Toti, Manolo Ortiz, Cuadrado, Lucas Melián, Graciarena, Dani Pizarro, Sebas Urbu, Eduardo Pérez, Méndez, Calatrava y Damián Jurado. También jugaron Rullo, Piloto, Palet y Emilio Arias.

Árbitro: Jorge Molpeceres. Sin tarjetas.

Tanteo: 0-3, min. 25: patada de castigo transformada por Graciarena. 3-3, min. 28: patada de castigo transformada por Bravo. 3-8, min. 30: ensayo de Jose Méndez. 3-15, min. 37: ensayo de Graciarena transformado por él mismo. 6-15, min. 40: patada de castigo transformada por Bravo. DESCANSO. 6-20, min. 44: ensayo de Damián Jurado. 6-27, min. 55: ensayo de castigo. 6-34, min. 69: ensayo de Momia transformado por Graciarena. 13-34, min. 75: ensayo de Romera transformado por Bravo. FINAL.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 4 del Grupo C de División de Honor B disputado en el Ramón Urtubi ante un centenar de espectadores.

Share