El rugby de Roquetas entrena en una pista de fútbol sala y reclama un espacio donde poder crecer más

Jóvenes de casi todos los centros educativos del municipio practican en la instalación del Algazul y placan sobre colchonetas 

Piden al Ayuntamiento medio campo de césped donde entrenar y prepararse para representar a Roquetas en competición oficial

Como cualquier otro chico o chica que hace su deporte favorito, los integrantes de la cantera rugbier de la localidad roquetera están deseando medir sus progresos contra otros equipos, bien de la provincia o bien de fuera de ella. En el transcurso de la cuarta jornada del Circuito Provincial de Rugby que organiza URA junto a la Diputación de Almería pudieron demostrar su gran evolución, que les ha llevado desde ‘tag’ a contacto pese a las limitaciones que padecen.

El entrenamiento se hace en las instalaciones del centro Algazul, en el que es profesor de educación física Emilio Rubio, también director deportivo del nuevo Club Rugby Roquetas de Mar. Se trata de “una pista pequeñita de fútbol sala en la que se están juntando niños y niñas del Sabinal, del Sant George, del Portocarrero y de otros centros, mejorando, cada día jugando mejor”. Así lo explica este exjugador de Granada, ahora enrolado en el Proyecto URA.

Su pasión formativa le lleva a apostar por una educación en valores que en concreto el rugby tiene: “es un deporte de competición y cooperativo, o sea, uno de los pocos donde tú te das a tu compañero y en el que no piensas en tu beneficio, sino en el del compañero; no he conocido nunca la obsesión por ser un ‘pichichi’, sino que aquí somos todos un equipo; el rugby es educativo”. Rubio además trabaja por la integración y llama a hacer deporte.

En ese sentido, la programación del Algazul se ha ideado como un reclamo para que la práctica deportiva sea una alternativa real a chavales de todas las condiciones. Así, se practica el aikido, el jiu jitsu y otro tipo de artes marciales como el judo. En medio se desarrolla con fuerza pero sin medios el rugby: “se está aprendiendo a placar en colchonetas y en el tatami que usamos para las otras actividades, y están demostrando que ya no juegan con cinta”.

Se refiere Rubio a que sus chicos y chicas ya están saliendo a competir con otros municipios y que han dejado atrás el rugby tag para desenvolverse muy bien con contacto. Pero es el momento en el que hay que dar un salto y para ello se necesita una instalación. Así lo recuerda Aurelien Bernard, estudiante del Sant George y capitán del equipo: “es bastante difícil aprender a jugar correctamente en una pista de cemento, ¿para cuando un campo?”.

Este joven es belga de nacimiento y vive en Roquetas desde los 4 años. Lleva algo más de uno practicando el que se ha convertido en su deporte, al que entró por la recomendación de su profesor de educación física: “me incitó a ir al colegio Algazul para probarlo, lo hice un par de días y me gustó mucho, es de respeto y jugar en equipo es bonito”. En referencia a eso, insiste en que van “creciendo como equipo con chicos y chicas de todos los centros”.

Bernard lanza un mensaje directo al Ayuntamiento de Roquetas: “por favor, dadnos un campo de rugby, que ya queremos jugar de una forma más seria, que estamos teniendo un equipo cada vez más grande y que nos gustaría participar en una liga avanzada de este deporte”. Estas palabras son matizadas por Emilio Rubio: “si se construye, estupendo, pero un pequeño espacio dentro de un campo de fútbol que haya es lo que pedimos”.

El director deportivo del CR Roquetas insiste en que no necesitan un campo entero, y que “a partir de ahí sí van a demostrar ellos –sus niños y niñas- que pueden avanzar mucho y el equipo se puede ir constituyendo y representar el día de mañana a Roquetas de Mar, que es lo que queremos”. Por ahora no hay avances: “sabemos que están de obras, que están con las instalaciones a tope, pero esperamos que se nos ofrezcan un pequeño espacio”.

Rubio no es demasiado ambicioso en su petición: “antes de que se cierre todo con el fútbol, gran deporte mayoritario, que se cierre también una pequeña parte con el rugby, pequeño deporte pero muy grande a nivel educativo y competitivo”. Están viviendo “una espera, y una espera, y una espera; no sé si se puede considerar eso una negativa, pero hay una espera”. Finaliza asegurando que “no se arrepentirán de tener equipo aquí”.

CR Roquetas avanza CR Roquetas posando en El Ejido CR Rugby entrenando en la playa CR Rugby plancando en colchonetas

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