URA exige el respeto que se merece un equipo de categoría nacional.

Por si alguien no es capaz de abstraer lo que supone militar en División de Honor B, es bueno recordar que se trata de la segunda categoría del país, la misma que en fútbol va a disputar la UD Almería. En esa línea, el presupuesto entero de URA para su temporada en nacional no daría para pagar la nómina de ningún jugador rojiblanco. Pero al rugby no se juega para hacerse rico, sino para sentir algo muy parecido a una creencia, una religión en la que los mandamientos son los buenos valores deportivos.

Poco a poco, de manera imparable, este deporte crece en el mundo entero, y también en Almería, pero en el caso concreto de esta provincia es gracias al trabajo apasionado de un grupo de personas que solo exigen lo que se han ganado. Lo primero es el respeto, ya que a pesar de que debería venir de serie, al rugby se le falta permanentemente por parte de empresas e instituciones. Después, lo mínimo es tener un lugar propio en el que entrenar y jugar, en el que crecer incluso más de lo que ya se ha hecho.

Unión Rugby Almería se define en su propio nombre. Esunión, el músculo y su fuerza correspondiente de todos los clubes de la provincia juntos y empujando en el mismo sentido; es rugby, un deporte emergente en el que hay que dirigirse al árbitro como ‘señor’ y que obliga al tercer tiempo para dejar lo que pasa en el campo en el mismo campo; y es Almería, una marca promocionada ahora ya en nacional y una de las pocas ciudades de España presentes en tal alto nivel como la División de Honor B.

URA cerró su temporada con una gran fiesta en la que ha sido y sigue siendo su casa por ahora, el Estadio de la Juventud Emilio Campra. Claro que una fiesta para el rugby significa jugar partidos y después celebrarlo, y así se planificó y se desarrolló una jornada vespertina completa con categorías inferiores, equipo femenino, nuevo club de Roquetas, encuentro entre amigos de este deporte y partido amistoso de los de verdad, entre amigos, con los jóvenes valores y los más veteranos de los conjuntos seniors.

Todos ellos han protagonizado una gran temporada en la que la obra rugbier ha hecho la Liga Provincial, un movimiento cada mes de casi 300 niños y niñas al tiempo que ha cuajado dos ascensos y una permanencia. El equipo principal, el URA, ha logrado algo histórico como ganarse una plaza en División de Honor B. El Costa de Almería ha jugado la final de Segunda Regional y sube a Primera Regional, dejando como representante almeriense en Segunda a El Ejido Rugby, que se ha mantenido en la categoría.

Pero se quiere más, y si lo logrado ha sido sin apenas apoyos y si los logros no se han podido ni ofrecer a las autoridades, no asusta seguir así si es necesario. Eso sí, se espera que actúe el sentido común. Así, unos deportistas a los que se les exige fuerza física, calidad técnica, inteligencia y sobre todo nobleza, tienen ahora el turno de exigir encabezados por Miguel Palanca, el presidente de URA. El dirigente habla claro, sintiéndose responsable de quienes le rodean. Un campo de rugby ¡ya!.

Paco Alonso-GO DEPORTE

NOTICIA COMPLETA: GO DEPORTE

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